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Mañana me toca el gordo. Viernes, 28 julio 2006

Posted by Mr. Guiyotinne in Personal.
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Esta tarde vamos para Trencin porque tengo otra visita a la dentista (me estoy poniendo el traje de cuero con el culo al aire para que no le cueste), también tengo que parchear una de las ruedas del coche que se ha desinflado sin razón y mañana cargar con los electrodomésticos más grandes y pesados que he visto en mi vida para traerlos al piso. Espero que no me cruja la espalda…

Es poco y más bien desinflado, pero no hay manera de quedarse tranquilo para pensar algo coherente que decir.

Por cierto, la semana que viene compro los billetes pa volar abajo, lo que no sé es para cuándo; pero seguro que ronda el 25 de Agosto. Un poco tarde, pero menos agobio de gente…

Por cierto… Jueves, 27 julio 2006

Posted by Mr. Guiyotinne in Cine, friki, Personal.
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Me acabo de enterar mientras me pongo al día. Mako a muerto. Espero que vuelva pronto.

“Mind you… I´m a Wizard”.

¡Que burrada! Jueves, 27 julio 2006

Posted by Mr. Guiyotinne in Personal.
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¡Vaya una semanita!

En realidad ha sido algo más, aunque de lo cansado que llegaba a casa he creído que eran dos. Desde el viernes de hace dos semanas hasta el lunes de ésta no hemos parado. Devinska nova Ves y su castillo, Trencin y su castillo -de nuevo-, Modra (donde hacen una loza parecida a la de Granada pero que pesa la mitad), Pezinok (una región de buenos vinos de aquí), y todos los rincones de Bratislava (y su castillo).

Y ha faltado tiempo.

Y ha sido todo un descubrimiento.

Es lo mismo que le sucede a la mitad de la gente en Granada; no suben a la Alhambra porque no tienen tiempo, porque ya la han visto (una vez, de pequeños), o porque es un hervidero de turistas (que en verano y a cuarenta y pico grados me lo creo),… Total, que hace falta que venga alguien de la familia o un amigo para volver a disfrutarla. Nosotros hemos disfrutado Bratislava como nunca antes lo habíamos hecho.

Hemos comido en un restaurante español en el centro mientras veíamos el gran premio de Francia de F1 (Eso es algo que echaba muuuucho de menos).

Hemos subido al UFO; un restaurante a unos cien metros de altitud sobre el Danuvio y con unas vistas impresionantes. Y eso contando con que mi madre y mi mujer tienen miedo a la altura. Y que yo casi no subo las escaleras del mareo que me entró por culpa del viento. Brutal.

Hemos visitado su palacio y una exposición de Leonardo. No es que fuera grandiosa, pero dejó tiempo para descansar los pies.

Mi madre tenía el sueño de viajar en barco por el Danuvio y lo ha cumplido de camino a Viena. Allí visitamos todo lo visitable y nos comimos un helado impresionante. Y el viaje de vuelta en el Twin City Liner fue una maravilla de confort y siesta.

Han sido miles de cosas. De detalles. Y ya se han vuelto. Y yo quiero irme. Porque mi Salobreña me llama y no quiero resistir su canto. A ver cuando toca…

De momento estoy metido hasta las cejas en la mudanza del piso viejo al nuevo. Que es otra barbaridad de cuidao…

Para atraer la buena suerte. Viernes, 14 julio 2006

Posted by Mr. Guiyotinne in friki, Personal, Sin sentido.
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Aunque estoy en fase de adaptación a la cojonudología (Impe, abre una sección sólo para ella y para que sus seguidores confiesen los milagros, por favor) Nunca está de más echar mano a la superstición de vez en cuando para asegurarse resultados.

Mi madre nos dio la semana pasada una receta al entrar en una casa nueva. Es una tontería que no cuesta nada hacer y encima queda bonita. Ésta es:

Antes de meter nada en una vivienda donde se vaya a residir hay que meter una botella de aceite de oliva, sal, una barra de pan y un racimo de uvas negras. Todo esto para quedarse ahí y no tocarlo. Y las uvas es mejor colgarlas para que se conviertan en pasas.

¿Conocéis más recetas? Lo digo porque en el noventa y nueve hice un conjurito del estilo en nochevieja que decía que después de las campanas había que sacar y meter una maleta tres veces para viajar mucho… Y todavía me estoy cagando en el día que lo hice…

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En otro orden de cosas, mis padres llegan por la tarde a Viena para ver el piso (hemos montado el viaje en una semana entre mi mujer, mi hermana y… ¿yo?) y para disfrutar como debe ser de una visita guiada y sin prisas de lo mejor de Eslovaquia… Que se pueda ver en siete días. Así que procuraré escribir algo por las mañanas, pero puede que no tanto; ya veremos.

El poder de una frase. Jueves, 13 julio 2006

Posted by Mr. Guiyotinne in Literatura, Personal.
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La semana pasada acabé de leer dos de los libros de Carlos Ruiz Zafón: Luces de Septiembre y La sombra del viento.

¿Cómo conocí al tipo éste? Pues lo típico. Creo que fue poco después de que to dios leyera a Dan Brown en el metro de Madrid. El metro es una de las mejores listas de ficción del mundo; cuando ves que un libro se repite a menudo dentro de un vagón tienes que averiguar qué ocurre entre esas páginas circulando a sesenta kilómetros por hora. Y yo me fijé en el apellido: Zafón. Suena a plafón, o a artilugio de cocina, o a artículo de ferretería.

Luego le perdí la vista, entre otras razones porque siempre he renegado de la literatura española tanto como de nuestro cine (de género dramático, que es como decir el noventa por ciento). Cuando de adolescente tuve que leer algo escrito en nuestra lengua fue por culpa de un profesor y aunque me gustara lo que leyera generé una especie de rencor hacia lo que se me obligó a tragar (como el polen, o el aceite de hígado de bacalao). Por aquellos tiempos lo mío era la fantasía y la ciencia ficción y no un rollo de curas y estudiantes y la pérdida de las colonias… O la dichosa guerra civil.

Tampoco se puede comparar a los autores. Me repateaba la actitud superior de muchos ilustres ilustrados y literatos españoles (Gala el que más) que se creían mejores que la plebe porcina e iletrada (a la que pertenezco como gran ejemplo) y que ahora me la traen bien floja. En cambio quiénes eran los míos: Gente como Asimov, Sagan, Hawking, que explicaban con una gran sonrisa los secretos del universo y siempre parecían hacerlo con un gran encanto natural aunque no me enterara de nada.

Del lado castellano tenía pocas, muy pocas excepciones, como Jordi Serra i Fabra (que me enganchó con su trilogía de En un lugar llamado Tierra), Reverte, cuatro clásicos y ahora mismo no sé quién más.

Recupero a Zafón. La última vez que estuve de visita en casa, mi madre y mi tía tenían la vena hinchada con sus libros y no tuve más remedio que acordarme del nombre; así que les sisé los que pude (esos dos de ahí arriba) y me los traje al país del frío.

He tardado cerca de dos meses en empezar, pero una vez puestos me han durao una volá. Luces de Septiembre es un cuento para devorarlo en una tarde y está bien; no me sorprendió mucho pero por lo menos fue ameno. La sorpresa fue La sombra del viento.

Relata la historia de Daniel; de un libro – La sombra del viento-, y de su autor, Julián Carax. No quiero destriparlo pero si dividimos el libro en tres partes la primera es maravillosa, la segunda es eterna y la tercera pisa a fondo.

Y aunque por la segunda parte deambulé con paso lento (no me gustan las mini-novelas en las que los personajes recuerdan hasta las comillas del pasado después de treinta años) la cosa acaba en la página trescientos setenta y tres de mi edición planeta. La última frase de la página. El poder de una frase.

¡Qué cabrón!

Acabé el libro a las cinco de la mañana con unas lagrimitas (me suele pasar cuando el libro es bueno), me duché, desperté a mi mujer y la llevé al trabajo todavía rumiando lo que había leído.

Todo esto viene al caso para recordar unos consejos a la hora de escribir guiones: Tienes quince minutos (las primeras quince páginas) para agarrar por el cuello al público antes de que se aburra. Y si el final es bueno, lo que haya antes importa menos. ¡Ea! Ahí tenéis la receta perfecta para ser guionistas. Y Zafón la cumple a rajatabla. Leedlo si podéis.

Mi primer desnudo. Miércoles, 12 julio 2006

Posted by Mr. Guiyotinne in Fotografía, friki, Humor, Personal.
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No es muy bueno en términos fotográficos, el estilo tiene poco de erótico o sensual y pensándolo bien ni siquiera es mi primer desnudo.

Todos los que me conocen saben que si bebo (mucho) tengo facilidad para codearme con el mundo del striptease sin ningún pudor y puedo sacar los colores al más profesional. Una camiseta de “Aceite para tu pepino” de Castrol ganada en una Nochevieja de la que todavía guardo una corbata regalada de Star Wars puede dar fe. Fue hace mucho, mucho tiempo.

De hecho, lo que vale más la pena de la foto no soy yo, sino lo evidente. Perdonad por el fondo, pero es que mi estudio fotográfico está todavía unos años en el futuro…

desnudoweb.jpg

Ya tengo las super fotos. Martes, 11 julio 2006

Posted by Mr. Guiyotinne in Ciencia y Tecnología, Fotografía, Personal.
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Ayer recogí las mega-impresiones que encargué de las fotos del banco y del puente. Y mi primer sentimiento registrado fue de gozo y satisfacción; si realmente queréis sentiros bien durante unos minutos con vosotros mismos, llevad la que consideréis vuestra mejor foto a imprimir en 40×60 y pedid que os la enmarquen. Se os saltarán las lágrimas.

Luego, tras esos minutos de algarabía vino en momento de la reflexión. ¿Hay algo mal?¿mejorable? Pues resulta que sí, y no me alegra decirlo.

Lo primero es normal. La actitud del dependiente: Cuando llegué a la tienda con mi CD me estuvo contando el rollo de que usaban la mejor tecnología (Mutoh, que eran Iris y es cierto que son los mejores) y que eran unos pofesionales de cuidao; lo mejor de Bratislava. Yo ya no soy tonto y les dejé hacer porque supuse que por mi aspecto físico (y mi gran sonrisa) me consideraron un pringao.

Eso cambió en el momento de la recogida. Las fotos tienen bandas de impresión muy claras si se miran con detenimiento; están (muy) sub-expuestas porque ellos tocaron las curvas que con tanto mimo preparé y tienten un tinte magenta brutal. No parece blanco y negro.

Pues al ver cómo me cambió la cara me empezó a pedir disculpas: De que si su impresora Mutoh en realidad era cuatro generaciones antigua (G-E-N-E-R-A-C-I-O-N-E-S) y que estuvieron tocando la foto para reducir el banding. Total, después de una agradable conversación (de verdad, porque reconocimos que ambos sabíamos algo y eso igualó la relación) me cobró veinte euros por cuatro fotos en papel Kodak (ejem…) de 40×60. No está mal.

Y luego está el otro asunto. El enmarcado. Pasparta blanco y marco de aluminio semi-brillo. Se me hace la boca agua al verlo. ¡Parecen sacadas de una galería! Tienen su cosa; el plexiglas no tiene filtro ultravioleta y los materiales no son de conservación (que uno se ha preparao pa hacer las cosas bien). Pero que narices, las fotos no están impresas como para eso y al final el pego es brutal.

Todavía no me he sacado una foto con ellas para que las veáis, pero eso será lo siguiente para mañana.

Porque hoy por la tarde toca ver cocinas. ¡Sigh!

¡Watchmen y Zack Snyder! Lunes, 10 julio 2006

Posted by Mr. Guiyotinne in Adicto a, Cine, Comics, friki, Personal, Sin sentido.
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¿Y quién pelotas es éste tipo como para atreverse (y que un estudio deje que se atreva) con uno de los clásicos más grandes y de culto del mundo del cómic?

Alan Moore debe estar retorciéndose… En su sofá al ver como un desconocido tiene la intención de destrozar otra de sus obras (en su opinión) y mandarla al abismo de Hollywood. Para mí Alan Moore es un egocéntrico que se las da de listo.

La liga de los hombres extraordinarios es una gran mierda -por supuesto estoy hablando de la película- y From Hell se quedó sosa. Pero el ir negando de manera automática que sus obras se adapten es una actitud ridícula digna de los que miran sobre el hombro. Los Wachowski tuvieron que recurrir a la estratagema de usar los derechos de David Lloyd para poder crear su obra y por eso en los carteles aparece el texto “basado en la obra ilustrada por David Lloyd” y por ningún sitio el de Alan. Al menos así lo hicieron en Eslovaquia.

Y es un peliculón. Puede que la mejor versión de un cómic serio adaptado al cine.

Entonces, ¿qué me hace esperar ésta adaptación con anhelo? Frank Miller.

Si, si. Frank Miller. Como lo oís- perdón, leéis-.

Éste es otro de los de armas tomar y no había dejado que nadie tocara su Syn City hasta que llegó Rodríguez y le dijo que iba a ser la adaptación más fiel que él pudiera esperar. Tanto que es un calco; aunque a mi parecer le falte algo de chispa y menos voces susurrantes.

Pues el Snyder de las narices es otro de los que ha conseguido mover a Miller otra vez. Y ni más ni menos que por su 300.

Y Si pensáis que va a ser un truuuño y os echáis a llorar de sufrimiento os digo que os calléis y echéis un vistazo a la página web oficial de la peli (Warner, cómo no) y veáis los diarios de producción. Y luego venís y os arrodilláis para que os azote la espalda.

Así que Creo que el Watchmen está en muy buenas manos, porque aunque vosotros no conozcáis el nombre todavía (Excepto a los creepies como yo y mi padre que vieron el amanecer de los muertos en el cine -que por cierto no es tan mala-), el año que viene (el del 300) os va a salir hasta en la sopa. Un paseo por el imdb os dará la confirmación.

Un largo fin de semana. Lunes, 10 julio 2006

Posted by Mr. Guiyotinne in Personal.
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Eso es lo que ha sido éste que se ha acabado.

Han pasado tantas cosas… Y la más importante es que ¡Ya soy un hipotecado con piso! El viernes nos dieron las llaves de nuestro zulito de setenta metros cuadrados con un dormitorio (y plaza de garaje) por setenta mil euros. Vamos a tener que pagar cuatrocientos y poco durante diez años y eso es menos de un alquiler en Madrid. Pero no es oro todo lo que reluce.

El problema es que aquí también hay burbuja inmobiliaria y los eslovacos no pueden ni imaginar el vivir en uno de estos pisos de la capital. Eso es por la cantidad de extranjeros (españoles, entre otros…) que quieren continuar con el chollo del ladrillo. Lo que no veo claro es a quién van a vender lo que con tanta alegría están comprando. Mi mujer es funcionaria y está trabajando como supervisora de traducción de las normativas ISO. Pues quitando impuestos y chorradas cobra un pelo más de doscientos euros. ¡Doscientos! Y la realidad es que aquí todo está a precio europeo; no vayáis a pensar que os cobran menos por un secador (un poco más porque el IVA sobre todos los productos es del diecinueve por ciento). Lo único barato es el sector servicios, obviamente, pero no tanto.

Me imagino que el plan es vendérselo a otros extranjeros (endogamia degenerativa y congénita) que piquen en eso de que los pisos nunca bajan. Y en el resto de los países de esta zona la cosa es similar, así que…

Tengo claro que la culpa de esos precios -entre otras cosas- es de la esperanza. La gente va a las capitales pensando que el dinero fluye como un manantial y que el trabajo lo dan a la vuelta de la esquina y al momento de empezar a currar en el super del barrio se meten en un banco para convertirse en zombies por treinta años. No hay que ser español para caer en eso. Pasa en todas partes, sólo que en España la cosa ya está al límite y los “inversores” se han mudado hasta aquí. Menudo chasco se van a llevar cuando vean que en realidad, los únicos que salen ganando (siempre) son las constructoras y las inmobiliarias.

De momento y tal y como van las cosas, me veo de inmigrante en mi propio país para currar un rato. Así que nos vemos pronto…

Guiyotincito se va a la playa. Jueves, 6 julio 2006

Posted by Mr. Guiyotinne in Adicto a, friki, Humor, Personal, Sin sentido.
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Ayer (fiesta nacional eslovaca, pero no sé ni el nombre) pasé un día increíble en la playa. No, no deliro. Si alguien coge un mapa de no más de quince años de Europa verá que Eslovaquia no tiene costa; a lo sumo Croacia, que aquí la llaman la playa eslovaca. Pero hay otras alternativas.

Nos fuimos a un lago muy popular a media hora de Bratislava con la carga típica del que marcha a pasar un día de sol: Esterillas, toallas, gorras, gafas, agua, raquetas de badminton, revistas para combatir el aburrimiento, la nevera y el sofá. El viaje en chanclas y bañador por descontado. Que felíz soy, ya soy dominguero.

El posicionamiento también es el típico: Vas mirando la carnaza mientras le dices a la parienta que a ti te da igual donde os pongáis -dándole empujones para alejarla de la sombrilla de los jubilaos-.

Es importante llegar a una buena hora; una de esas en la que los pescadores jugando a la lotería con el cordel ya se han marchado contentos con las cuatro raspas hambrientas que han cogido y los borrachos comatosos hayan sido absorbidos de nuevo por la marea. Nosotros lo hicimos a las doce, la hora de la barbacoa: Te pones el bronceador y acabas con un churruscaíto crujiente de asador de pollos digno de los famosos de Aquí hay tomate. Pillamos sitio en primera linea con vista a los chambaos y empecé a anotar mentalmente las diferencias entre mi (ahora más) adorada playa y el charco donde estábamos.

El baño: En el mar, para mí lo mejor es el olor y el regusto a salado que se queda en los labios, la brisa y el aplauso de las olas contra la orilla. En el lago es más… no sé… como un saborcillo a sopa de verduras (¿?) y el poco aire que se mueve trae un olor a cañería vieja.

Luego está el fango. Me da asco. Y es que tengo un trauma desde pequeño con los de la Puntica del Mar Menor. Los entendidos dicen que ese lodo tiene todo tipo de propiedades terapéuticas y que es mano de santo con el reuma; así que es fácil imaginar el tipo de clientela que atraen. Pues imaginad a un pobre crío de once años al que empujan a ese charco marrón y caldoso, traga agua y posa los pies por primera vez en su vida… en… una… mierda… que… se… lo… traga. Creo que no me eché a llorar hasta que vi a una vieja, mismísima Cosa del pantano, sonreírme con la mirada beatífica del que afloja los esfínteres y noté una corrientilla aún más templada que el barro que me succionaba. Para echar la pota.

Fango. No.

Pero no todo fue malo en el lago y al agua me acostumbré porque estaba mansa, fresquita y transparente.

Eslovaquia es un país que se tira la mitad del año a oscuras y helado y la otra mitad amaneciendo a las cuatro pa dar por culo; así que es normal que la gente pille el calor con entusiasmo. Y mucha gente sabe que he hecho la mili y que tengo unas cuantas historias que contar. La convergencia de estas dos ideas viene un poco más adelante. Resulta que una de esas batallitas es la del reconocimiento médico a aspirantes a tropa y si me invitáis a un par de cañas la cuento porque merece la pena (el invitarme). Pero en resumen viene a decir que la nariz me peta y me baja la tensión cuando veo ropa interior.

Pues después del baño y del pertinente paseo me puse a leer una Wired del invierno hasta que noté una sombra. El hombre se siente atraído por el movimiento de manera natural, así que hice caso a mi instinto y a mi oído y giré la cabeza para toparme con un grupo de amigas que se liberaban del top con alegría. La suya y la mía.

Las escobillas me sangraron como las toberas de un f-14.

Creo que mi mujer se preocupó cuando me vio agarrar los cleenex y metérmelos a pares en las fosas nasales, pero ella ya conocía la historia de la mili y al ver la razón de mi emergencia médica me dijo que ya me acostumbraría, que eso era normal allí.

Yo le dije que a no ser que me pusiera unas anteorejas, ya podía ir colocando un par de cubas debajo de la tocha pa ir ahorrando el paseo a donar sangre.

Cómo le expliqué lo que son unas anteorejas no me lo preguntéis.

Después de eso el resto del día pasó entre un bailoteo de piernas y brazos que apenas me dejaba mantenerme en pie y las delicias que sirven en las versiones norteñas de los chiringuitos playeros, sólo que sin el olor a pehcaíto frito y las migas que es lo que le da el toque de autenticidad a Ehjpaña. Es un placer saber que lo que tenemos es inimitable y que aunque se viva mejor en otros países donde el sueldo es mayor y el estado cuida mejor a sus súbditos; siempre podemos volver a casa para tener unas vacaciones como dios manda y echar la lágrima el último día pensando en lo tardío del siguiente encuentro.

Aunque lo del lago sirva como un buen chupinazo de metadona para los adictos al agua salada (salidos) como yo.